Un Peruano en Miami
Eran muy parecidos, y el sueño de uno era viajar y conocer otra cuidad
En este caso, el vuelo 815 de american airlines que iba de Lima- Miami –Lima no hubo problemas.
“Tenia 18 años y me parecía demasiado a mi hermano...”, Eran los 18 años de su hermano José Jiménez ahora (23), y su regalo fue un viaje por el prestigioso Work and Travel USA, como el no era muy alto..., “Me hicieron pasar por el, y así su pasaje de avión se convirtió en el mío... “ Nos cuenta Leonardo Jiménez (24) el peruano que vivió los tres meses de vacaciones en Miami gracias a su hermano.
En aquel entonces lujos que las aerolíneas se daban era pasar boletos aéreos de una persona a otra, “yo me sume al viaje con el pasaje aéreo de mi hermano y solo imaginarme ver el mágico Disney en orlando , me despertaba tanto la curiosidad de conocer ese lugar tan importante para mi...”
....Fue por eso que , cuando entre a la habitación en el noveno piso de ese hotel de colores pastel en la cuidad de Miami, lo primero que hice fue acercarme al bacón y mirar hacia el azul intenso que se ofrecía a mis pies. Al fondo del horizonte se recortaba la silueta de un par de barcos, esas otras criaturas extrañas para el habitante de un país tan hermoso como es el Perú.
De lejos, todo era poesía. Al día siguiente , cuando mi guía del tours, todos los jóvenes de edades de 18 a 24 años y yo nos asomamos a la playa, encontramos cosas diferentes para nosotros. Los bañistas se echaban sobre sus toallas en compás como su todos hubieran ensayado que hacer ese día de nuestra llegada.
Los niños jugaban a construir los acostumbrados castillos de arena, los jóvenes entraban y salían del agua, que iba perdiendo el azul con que la había visto desde la ventana de mi habitación el primer día de mi llegada a Miami.
No puedo decir del todo que haya sido del todo una decepción. Sólo sentí que no era para tanto, o quizá había que realizar una distinción significativa, mientras el mar era inmenso y convocaba una multitud de sentimientos en mi corazón.
Pasé casi tres meses en Miami. Lo bueno fue en acostumbrarme al rumor del oleaje, a ese azul interminable desde la ventana, al bullicio de los niños en la playa y a todas la personas en bikinis, todas mis vacaciones de verano en Perú la pase en un lugar que no era mi patria.
De pronto sin darme cuenta la dedicación al trabajo a las cosas que tenia que realizar los meses se pasaron muy rápido, tenia que regresar a mi país... y no dudo que gracias a mi hermano José Jiménez (23) , tuve esa gran experiencia de viajar y trabajar en otro país que no era el mío.
Eran muy parecidos, y el sueño de uno era viajar y conocer otra cuidad
En este caso, el vuelo 815 de american airlines que iba de Lima- Miami –Lima no hubo problemas.
“Tenia 18 años y me parecía demasiado a mi hermano...”, Eran los 18 años de su hermano José Jiménez ahora (23), y su regalo fue un viaje por el prestigioso Work and Travel USA, como el no era muy alto..., “Me hicieron pasar por el, y así su pasaje de avión se convirtió en el mío... “ Nos cuenta Leonardo Jiménez (24) el peruano que vivió los tres meses de vacaciones en Miami gracias a su hermano.
En aquel entonces lujos que las aerolíneas se daban era pasar boletos aéreos de una persona a otra, “yo me sume al viaje con el pasaje aéreo de mi hermano y solo imaginarme ver el mágico Disney en orlando , me despertaba tanto la curiosidad de conocer ese lugar tan importante para mi...”
....Fue por eso que , cuando entre a la habitación en el noveno piso de ese hotel de colores pastel en la cuidad de Miami, lo primero que hice fue acercarme al bacón y mirar hacia el azul intenso que se ofrecía a mis pies. Al fondo del horizonte se recortaba la silueta de un par de barcos, esas otras criaturas extrañas para el habitante de un país tan hermoso como es el Perú.
De lejos, todo era poesía. Al día siguiente , cuando mi guía del tours, todos los jóvenes de edades de 18 a 24 años y yo nos asomamos a la playa, encontramos cosas diferentes para nosotros. Los bañistas se echaban sobre sus toallas en compás como su todos hubieran ensayado que hacer ese día de nuestra llegada.
Los niños jugaban a construir los acostumbrados castillos de arena, los jóvenes entraban y salían del agua, que iba perdiendo el azul con que la había visto desde la ventana de mi habitación el primer día de mi llegada a Miami.
No puedo decir del todo que haya sido del todo una decepción. Sólo sentí que no era para tanto, o quizá había que realizar una distinción significativa, mientras el mar era inmenso y convocaba una multitud de sentimientos en mi corazón.
Pasé casi tres meses en Miami. Lo bueno fue en acostumbrarme al rumor del oleaje, a ese azul interminable desde la ventana, al bullicio de los niños en la playa y a todas la personas en bikinis, todas mis vacaciones de verano en Perú la pase en un lugar que no era mi patria.
De pronto sin darme cuenta la dedicación al trabajo a las cosas que tenia que realizar los meses se pasaron muy rápido, tenia que regresar a mi país... y no dudo que gracias a mi hermano José Jiménez (23) , tuve esa gran experiencia de viajar y trabajar en otro país que no era el mío.







