
Helicobacter Pylori
Es una bacteria que infecta el mucus del epitelio estomacal humano. Muchas úlceras y algunos tipos de gastritis son debidas a infecciones por H. pylori. En muchos casos, los sujetos infectados nunca llegan a desarrollar ningún tipo de síntoma. Esta bacteria vive exclusivamente en el estómago humano, siendo el único organismo conocido que puede subsistir en un ambiente tan extremadamente ácido. Es una bacteria espiral (de esta característica morfológica deriva el nombre de Helicobacter) y puede "atornillarse" literalmente por sí misma para colonizar el epitelio estomacal.
La bacteria fue llamada inicialmente Campylobacter pyloridis, después C. pylori (al corregirse la gramática latina) y en 1989, después de secuenciar su ADN se vio que no pertenecía al género Campylobacter y fue emplazada dentro del género Helicobacter. El nombre pylori viene del latín pylorus, que significa "guardabarrera", y hace referencia al píloro (la apertura circular del estómago que conduce al duodeno).

Vía de infección :
La bacteria ha sido aislada de heces, saliva y placa dental de pacientes infectados, lo cual sugiere una ruta gastro-oral o fecal-oral como posible vía de transmisión.
Epidemiología:
Epidemiología:
Se estima que más de dos tercios de la población mundial se encuentra infectada por esta bacteria. La proporción de infección varía de nación a nación. En el mundo occidental (Oeste de Europa, Norteamérica y Australia), la proporción es de alrededor de un 25% de la población, siendo mucho mayor en el tercer mundo. En este último caso, es común, probablemente por las pobres condiciones sanitarias, encontrar infecciones en niños. En los Estados Unidos, la infección se da principalmente entre personas de edad avanzada (más del 50% de éstas ocurren en personas de más de 60 años frente a un 20% entre personas de menos de 40) y entre pobres.
Estas discrepancias se atribuyen a una mayor higiene y al mayor uso de antibióticos en países más ricos. De cualquier forma en los últimos años están apareciendo cepas de H. pylori que presentan resistencia a antibióticos. Hay ya cepas resistentes incluso a metronidazol en el Reino Unido.
Diagnóstico:
Existen diferentes métodos para diagnosticar una infección de H. pylori. Uno es detectando anticuerpos específicos en una muestra de sangre del paciente o de heces, utilizando antígenos. También se utiliza la prueba del aliento con urea, en la cual el paciente bebe urea marcada con 14C o 13C, produciéndose posteriormente (debido al metabolismo de la bacteria) dióxido de carbono marcado, el cual es detectado en la respiración. Otro método de diagnóstico es la biopsia, y apunta a medir la ureasa activa en la muestra extraída (test rápido de la ureasa). Otra forma de diagnosticar una infección de H. pylori es por medio de una muestra histológica o de un cultivo celular.


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